EPISODIO XXXI

4 DE NOVIEMBRE DE 2018

Hay que confiar en el sistema de justicia. ¿En serio?

Antes de empezar, yo tengo un plan. No tengo contratos en mi plan. Lo único que puedo decir es que al que le dijeron leña, ya somos varios y puede integrar en su plan unirse a nuestro grupo de caminata, “jogging”, y poca carrera rápida. Para más información, me puede escribir en la sección de comentarios. Después de la barrida que le dieron a esa persona, más vale que en los próximos días tenga el plan de mantenerse callado. Quizás él no tendrá contratos con el gobierno, pero gente muy relacionada, si no los tiene aún, los va a tener en el futuro. Ese es el plan.

Quizás ese era el plan. Buscar pauta de donde sea. Porque después de todo, si una persona inteligente se pone a leer lo que la excandidata escribió, no considera que fue nada de tiraera ni ofensivo. El problema es que todo el que se relaciona con el gobierno, con razón o sin ella, esta a la defensiva. Hay que tener el cuero bien duro para entrar, pero los milenials son expertos en formar un escándalo de cualquier estupidez.

Eso querían, eso tienen.

Hace algunas lunas atrás, veinticuatro para ser más exacto, se originó uno de los escándalos más bochornosos que puede haber en un país. En unas elecciones transparentes, hubo un individuo que tenia la potestad de decidir conflictos de naturaleza electoral que se asesoró con una sola parte sobre asuntos de gente que debía o no debía votar. Ese individuo era un juez. A ese individuo después de las elecciones, le dieron como premio una promoción en su gestión dentro de la judicatura.

Después, cuando hubo oportunidad, le dieron otra promoción, para ser presidente de la CEE, que es la oficina que regula las elecciones en Puerto Rico. El que no sabía y nunca supo, de repente es presidente, es el mandamás, el macaracachimba. Se le subieron los humos a la cabeza cuando le preguntaron por qué necesitaba chofer y él, con su cara de lechuga, dijo que no era un funcionario publico común. Ese fue el principio del fin. En menos de una semana tuvo que renunciar y de momento, se vio involucrado en el asunto del WhatsApp.

Pero él no estaba sólo. Medio gabinete del gobernador actual se había embarrado en ese asunto. Todo se descubrió cuando el presidente del senado, que no está de acuerdo con la comisionada electoral de su mismo partido, por casualidades de la vida, se enteró que existían copias de las conversaciones de un chat y ella estaba involucrada con mucha gente que no era de su agrado dentro de su mismo partido. Se quieren tanto que no se pueden ver ni en pinturas.

Algo que se hubiera arreglado si ella renunciaba, pues no. Los intereses personales van por encima a la función pública. Pero ella no podía renunciar, porque tenia a su nene trabajando con ella. No se presentaba a trabajar y no había registros de su asistencia o labores realizadas, pero cobraba como gente grande. Pero el tiburón es brillante, y por casualidad (de nuevo) esos papeles llegaron a la oficina de un senador de minoría que, obviamente, lo informó a la prensa y a las agencias que se supone que tomaran acción sobre ello.

Nosotros en Puerto Rico somos tan especiales que quebramos monopolios y hacemos conspiraciones con una sola persona. Esta semana, ese pobre diablo del juez le radicaron diecinueve cargos. A él sólo. A nadie más. ¿Alguien que me explique como se puede hacer eso? Las repercusiones de este caso ahora son peores. Y vamos a los personajes que están tirándose entre si. La cartelera es la siguiente:

  • El presidente del senado contra el gobernador.
  • El presidente del senado contra la comisionada electoral de su partido.
  • El presidente del senado contra la secretaria de justicia
  • La secretaria de justicia contra la presidenta del fiscal especial independiente
  • La secretaria de justicia contra la presidenta de la oficina de ética gubernamental
  • La secretaria de justicia contra la ex secretaria de la gobernación

El problema es que todos los que se supone que están a cargo de impartir justicia ey de hacer investigaciones de corrupción el país, se están tirando unos a otros. El problema es que cada uno de ellos se están acusando de fabricarse casos. Y si ellos, que son inmortales, se hacen eso entre ellos, pues entonces, ¿se pueden imaginar que les va a pasar a los Juanes y Juanas del Pueblo? El que sale perdiendo en este asunto es el pueblo. ¡C*ño! Siempre estamos jod**os.

El viernes, uno de los periódicos, en primera plana, publicó las fotos de algunos de los “supuestos implicados” con el siguiente titular; “¿EN QUIEN VAMOS A CREER?” Yo no sé ustedes, pero yo no creo en ninguno, porque cada uno tiene su agenda. Cada uno tiene sus intereses que proteger.

Kid Ricky, quien tenía un plan para gobernar este país, no ha podido hacer nada en ningún asunto importante para echar a este país adelante. Kid Ricky, quien era el mejor que podía dialogar y negociar con la JCF, no ha podido hacer nada. Kid Ricky, que lo único que sabe hacer es pedir funciones de conciertos de “trap”. Kid Ricky, que no ha dicho ni pio y su partido, su gobierno y su país se están haciendo mi**da bajo su mandato.

Ha legislado más cosas importantes y de trascendencia para los derechos de los animales, que lo que ha hecho para los ciudadanos “pensantes” que son los que votan por él.

Pero eso querías, eso tienes.

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